Ya tienes tu charla escrita, la has repasado varias veces y te gusta. Llega el momento de la verdad. En este post aprenderás un montón de recursos que te serán útiles para dar tu charla y que ayudarán a que dejes una impresión favorable y duradera en tu audiencia.

Llegamos al momento clave. Después de haber estructurado correctamente el mensaje, después de haber fijado claramente sus objetivos y después de haber escogido las palabras y expresiones mas idóneas llega el momento de la verdad: Nos pondremos delante del público y transmitiremos todo eso que hemos creado de la mejor forma para que nuestra audiencia pueda llevarse el mensaje.
Este, que es el momento mas importante de todos, no se debe dejar al azar como tampoco hemos dejado ningún aspecto anterior al azar. Por eso, lo mas importante de todo es practicar, practicar y practicar antes de dar la charla. Así, cuando llegue el momento de nuestra exposición, la haremos con mayor seguridad y confianza. Seguramente una de las opciones mas efectivas es practicar delante del espejo, porque así vemos cómo gesticulamos. También podemos practicar delante de amigos o familiares, y ellos nos dirán su impresión (Que puedes tomarla mas o menos en serio dependiendo de cómo de entrenados estén ellos en hablar en público). También es útil practicar cuando vamos en el coche en medio de un atasco, así ayudaremos a fijar las ideas en un momento que tenemos ocioso. Otra opción muy buena es grabarte con tu cámara o móvil y luego estudiar qué cosas han ido bien y qué cosas debes mejorar.
Al practicar, debemos fijarnos en cómo es nuestra voz y cómo son nuestros gestos corporales durante la exposición, y entrenarlos. Veámoslos punto por punto:
Voz y entonación:
La voz es el medio principal que tienes para llegar a tu audiencia. Así, es un elemento primordial y que hay que cuidar. Al hablar, tu voz desvela tu estado de ánimo mental y emocional. Así, no puedes esperar que los demás te escuchen de forma positiva si tu tono es áspero y poco amigable. Es necesario usar un timbre de voz amigable, y lo bueno es que esto es una cuestión de hábito, al igual que lo es usar un tono poco cordial. Tu voz debe ser agradable, natural y expresiva; además de fácil de entender. Hay varios aspectos de la voz que debes tener en cuenta, el primero es la respiración. Respira profundamente desde tu abdomen y notarás que la calidad de tu voz mejora. La postura también influye; tu espalda debe estar recta y también tu cabeza para que el aire fluya correctamente y produzca una voz adecuada. El volumen que usas es algo muy importante, ya que debes ajustarlo para que así puedas mantener la atención de la audiencia. De la misma forma que mientras mantienes una conversación normal en el salón de tu casa no usarías un volumen alto y fuerte, tampoco usarías un volumen bajo cuando estás delante de un grupo numeroso de gente. Esta cuestión del volumen a veces es complicada porque depende de las dimensiones de la sala, de si tienes micrófono y altavoces, etc. Así que seguramente lo mejor es preguntar a tu audiencia antes de empezar si el volumen de voz es adecuado y ajustarlo si no lo es. La entonación es un punto importantísimo y muy a tener en cuenta, y es que si usamos una entonación monótona y lineal durante todo el tiempo que estemos hablando, nuestra audiencia se aburrirá. Deben existir cambios de entonación en las diferentes fases del discurso. También hay que tener en cuenta la cadencia que usas al hablar, si vas muy rápido o muy despacio. Entre 120 y 160 palabras por minuto es una buena cadencia para hablar.
Gestos corporales y movimiento
Sin duda los gestos corporales y el movimiento juegan un papel fundamental a la hora de transmitir el mensaje, porque cuando son bien usados pueden acompañar y reforzar lo que se está diciendo o por el contrario mandar un mensaje negativo a la audiencia si los gestos no son adecuados.
Nuestro lenguaje corporal lo expresamos a través de nuestra estancia, gestos, expresión facial y contacto visual.
Estancia: Durante nuestra presentación debemos mantener una pose recta y mirar directamente a la audiencia para transmitir confianza.
Movimiento: Cuando te mueves, atraes al público contigo, sus ojos y sus cabezas te siguen. Cuando te muevas, debes hacerlo con sentido. Cualquier movimiento durante tu discurso debe tener un sentido y debes evitar balancearte de lado a lado u otros hábitos derivados de una situación de nerviosismo que distraigan a la audiencia. Para enfatizar puntos importantes, una buena técnica es dar un paso hacia la audiencia con confianza.
Gestos: Aquí englobamos los gestos de nuestra cabeza, brazos, manos, etc. Los gestos mas efectivos suelen hacerse por encima del hombro, alejados del cuerpo. Y deben ser vigorosos y firmes. Debes variar los gestos que usas, evita repetir muchas veces el mismo gesto.
Expresión facial: Es imprescindible que tu expresión facial acompañe a lo que estás diciendo para no confundir a tu audiencia. Por ejemplo, si hablas lo bien que lo pasaste en la boda de un buen amigo, tu expresión debe ser de alegría, no de tristeza.
Contacto visual: Manteniendo contacto visual con tu audiencia ayudas a generar sinceridad y credibilidad. Además, manteniendo contacto visual con tu audiencia, de alguna forma reclamas su atención haciendo difícil que se distraigan. Mantén el contacto visual con una persona hasta que hayas finalizado ese pensamiento, luego muévete a otra persona. No debes simplemente mirar alrededor de la sala. Pero ten cuidado de no mirar a alguien fijamente durante mucho tiempo porque podría sentirse intimidado o incómodo.
Tu expresión facial y visual juegan un papel fundamental a la hora de crear emociones que tu audiencia emulará: tristeza, miedo, alegría, frustración, nerviosismo, aburrimiento, interés, agresividad, confianza, sorpresa, incertidumbre…
A la hora de usar gestos, debes hacer que salgan de forma natural, de tal forma que apoyen y potencien el significado de las palabras que estás transmitiendo. Para ello, debes practicar tus gestos bien delante del espejo o grabándote con tu cámara o móvil. No te preocupes si al principio los gestos no salen como tu querrías, irán volviéndose más naturales con la práctica.
En último lugar, ten en cuenta que tu audiencia te va a evaluar desde el momento en el que sales al escenario. Se fijarán en si estás bien vestido, si tu aspecto es limpio y cuidado, en la manera que tienes de caminar y de sentarte… Todos estos aspectos son importantes y han de ser cuidados porque hacen que ganes confianza ante tu audiencia. Pero ten en cuenta también que después de esto debes usar una voz correcta y unos gestos correctos para transmitir el mensaje, ya que si descuidas estos detalles, perderás rápidamente la confianza. Practica, practica y practica. Practica todo lo necesario hasta que el mensaje te salga solo y de una forma natural, no hay otro secreto.
